Glaucoma: el ladrón silencioso de la visión

Glaucoma: el ladrón silencioso de la visión

El glaucoma es una enfermedad degenerativa causada por el aumento de la presión dentro del ojo (tensión ocular). Produce una neuropatía óptica, una lesión o pérdida de funcionalidad en el nervio óptico.

Afecta a un 3% de la población y, junto con la diabetes, es la principal causa de ceguera en España.

FACTORES DE RIESGO
  • Edad: mayores de 40 años.
  • Antecedentes familiares de glaucoma.
  • Antecedentes personales: diabetes, miopía alta, tratamiento con corticoides…
SÍNTOMAS
  • Se trata de una enfermedad silente en sus inicios, es decir, que no produce ningún síntoma.
  • Comienza con pérdida progresiva y lenta de visión periférica. Solo en fases avanzadas afecta a visión central.
  • Resulta indolora.
CÓMO SABER SI TENGO GLAUCOMA

La prueba que se realiza es la tonometría: medir la tensión intraocular. Si se cree necesario, puede realizarse una campimetría, exploración del nervio óptico

 

TRATAMIENTO

Es una enfermedad crónica e irreversible, requiere tratamiento y seguimiento de por vida.

El glaucoma se trata bajando la presión intraocular, evitando su progresión. Generalmente con colirios y, si es necesario, tratamientos quirúrgicos.

Consejos para el uso de colirios:

  • Siga las indicaciones de su oftalmólogo: tipo de gotas, horario, revisiones…
  • Pueden provocar enrojecimiento, irritación, sequedad.
  • Asegurarse de que el líquido alcance bien el ojo; si no fuera así, se debe añadir otra gota y secar el exceso.
  • No abandonar el tratamiento. Consultar siempre antes con su oftalmólogo.
  • Hay que recordar que los colirios abiertos tienen un mes de conservación. Deben aplicarse con las manos limpias y sin tocar el cuentagotas.

  

PREVENCIÓN

Como el glaucoma puede pasar desapercibido durante sus primeros estadios, la forma más eficaz de prevenirlo consiste en someterse a revisiones periódicas con la medición de la presión intraocular. La revisión habitual está recomendada a partir de los 45 años.

Se denomina “el ladrón silencioso” porque los afectados de glaucoma no siempre tienen “conciencia de enfermedad” si no tienen dolor o síntomas. Esto hace infravalorar la importancia del problema y dificulta la disciplina de seguir el tratamiento.

Resulta imprescindible el diagnóstico precoz, así como la importancia de las campañas de divulgación y prevención. El 12 de marzo se celebra el Día Internacional del Glaucoma.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE): síntomas y tratamiento

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE): síntomas y tratamiento

¿QUÉ ES LA DMAE?

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad neurodegenerativa y hereditaria que afecta a la zona central (mácula) de la retina, produciendo crecimiento de vasos sanguíneos anómalos.  La mácula la responsable de la visión central y nos permite ver con nitidez y detalle.

Se puede distinguir dos formas:

  • DMAE seca: más frecuente (80%) con pérdida progresiva de visión.
  • DMAE húmeda: pérdida brusca de visión.

 

FACTORES DE RIESGO

  • Predisposición genética.
  • Edad: mayores de 55 años.
  • Hipertensión arterial, diabetes…
  • Tabaquismo, obesidad, dieta inadecuada, sedentarismo.
  • Exposición a radiación solar intensa.

 

SÍNTOMAS: “NO DOLOR”

  • Visión borrosa.
  • Dificultad para distinguir colores.
  • Distorsión de la imagen.
  • Dificultad para leer o ver detalles finos.
  • Mancha borrosa u oscura en la visión central.

degeneracion macular asociada a la edad (dmae)

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Acudir al oftalmólogo para que realice un examen completo del ojo.

En la forma seca no hay tratamiento, pero se recomienda uso de vitaminas y evitar factores de riesgo para que no avance.

Para la forma húmeda hay diversos tratamientos. El más utilizado el uso de inyecciones periódicas de fármacos para frenar el desarrollo de los vasos anómalos.

 

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?

Resulta difícil de prevenir ya que va unida al envejecimiento. Es aconsejable evitar factores de riesgo y seguir consejos dietéticos.

  • No fumar.
  • Control de tensión arterial.
  • Evitar obesidad y realizar ejercicio físico.
  • Comida saludable: los cítricos, los aceites vegetales, las nueces, los cereales integrales, las verduras de color oscuro y los pescados de agua fría son excelentes para la salud ocular.
  • Proteger los ojos del sol.
  • Vigilar la visión.

 

Y CUANDO APARECE LA DMAE, ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

  • Control de visión: revisión del oftalmólogo y vigilar síntomas (rejilla de Amsler).
  • Utilización de antioxidantes.
  • Precaución al conducir, considere otras opciones de viaje.
  • Utilizar sistemas de baja visión: lupas, audios, filtros de luz….
  • Buena iluminación.
  • Cuidado con escaleras y otrosobjetos porque no se evalúa bien las distancias y alturas.

Un paciente con DMAE, sin otra patología ocular, nunca se quedará totalmente ciego, pues se conserva la visión lateral. Podrá caminar, pero presentará dificultad para leer.

Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado podemos reducir la progresión del riesgo de ceguera.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

Fotografía: Pixabay / CommsEditors101

Síndrome del ojo seco: ¿Por qué me llora?

Síndrome del ojo seco: ¿Por qué me llora?

“Me llora el ojo” es uno de los motivos más habituales de consulta en oftalmología. Puede ser debido a diversas patologías oculares pero la más común es el síndrome del ojo seco.

El ojo seco es un problema muy frecuente. Se debe a que la superficie ocular no está bien protegida por la lágrima, por un déficit en la cantidad o calidad de la película lagrimal.

Por qué se produce
  • Edad
  • Cambios hormonales: menopausia, embarazo…
  • Uso de lentillas.
  • Cirugía refractiva.
  • Fatiga visual: ordenador/móviles.
  • Uso de determinados fármacos.
  • Enfermedades sistémicas: síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, enfermedad autoinmune…
Qué molestias puedo tener
  • Enrojecimiento del ojo.
  • Escozor, picor.
  • Sensación de arenillas, cuerpo extraño.
  • Fatiga o pesadez en los párpados.
  • Visión borrosa.
  • Ojo lloroso
Cómo se puede prevenir o mejorar
  • Evitar la evaporación lagrimal (viento, aire acondicionado, exposición a luz intensa…) con uso de gafas o forzando el parpadeo.
  • Evitar la sequedad ambiental mediante humidificadores.
  • Protegerse de la polución ambiental: polvo, humo, disolventes…
  • Lágrimas artificiales: estabiliza, hidrata y lubrica el ojo. Como existe mucha variedad en el mercado, en ocasiones hay que ir probando hasta encontrar la idónea para nosotros o ir alternando distintas. No necesitan receta médica. Hay que ser muy constante con el tratamiento y usarlas a demanda.
  • Higiene palpebral (del párpado): en caso de blefaritis (inflamación del párpado), se requiere tratamiento médico y limpieza párpados. Es preferible realizarla por la mañana.
  • Otros tratamientos tópicos: sustitutos biológicos y antiinflamatorios.
  • Tratamiento quirúrgico: tapones lagrimales, dispositivos….
  • Dieta con ácidos grasos omega 3 y 6. Beber agua.
Tener en cuenta
  • El ojo seco no se cura, pero sí se puede controlar.
  • Es un problema crónico y multifactorial.
  • El tratamiento será a largo plazo, de carácter múltiple y prolongado.
  • El objetivo será conocer las causas principales, mantener el equilibrio lagrimal y lograr un alivio sintomático duradero.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

Fotografía: Pixabay / cherylholt

 

¡Ojo! con la diabetes

¡Ojo! con la diabetes

“Ojo con la diabetes” fue el lema del Día Mundial de la Diabetes y “Vence a la diabetes”, el del Día Mundial de la Salud en 2016, ambos con la finalidad de concienciar sobre el aumento de la diabetes y sus consecuencias.

La retinopatía diabética (RD) es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de la ceguera. La diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina y, para tener buena visión, es necesario mantener una retina en buen estado. Todas las personas con diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2, corren riesgo de sufrir esta complicación. Y como no ofrece ninguna señal de advertencia temprana, te recomendamos que no esperes a tener síntomas.

Cómo evitar la retinopatía diabética 
  1. Detección precoz, mediante la valoración del fondo de ojo. Se realiza empleando el retinógrafo, una cámara oftálmica que captura imágenes de la retina y las almacena en una base de datos. Ese estudio nos permite hacer control y seguimiento de la retina de la persona con diabetes y evitar complicaciones. Todos los diabéticos deberán estar en el programa del cribado de retinopatía diabética.
  2. Evitar los factores de riesgo: hipertensión arterial, colesterol, alcohol, tabaco, tóxicos, sobrepeso, sedentarismo…
  3. Al principio, la RD no da síntomas, no duele, pero las complicaciones pueden ser irreversibles. De ahí la importancia de intensificar la prevención.
  4. La duración y el mal control de la diabetes son, probablemente, los factores que más influyen en el desarrollo y progresión de la RD.
  5. Se aconseja una buena educación en salud: sudar más y comer mejor; es decir, evitar el apego a la comida basura y al sofá.

La diabetes va en aumento en los países industrializados y ya está considerada como una epidemia. Prevenirla está, en gran parte en nuestras manos, con cambios en los estilos de vida. De ahí la recomendación: “Come y vive sano”.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fotografía: Pixabay / cocoparisienne

 

Fuentes

Uso de pantallas y problemas visuales

Uso de pantallas y problemas visuales

En pleno siglo XXI la salud visual y las nuevas tecnologías han forjado un estrecho vínculo.

La presencia de aparatos electrónicos en nuestras vidas es cada vez mayor, así como el aumento de personas que sufren problemas oculares debido a su abuso.

Un 70-80% de personas que usa dispositivos electrónicos, varias horas al día, sufre problemas oculares como:

  • Enrojecimiento y picor de los ojos.
  • Lagrimeo.
  • Dolor de cabeza.
  • Disminución de visión.
  • Dificultad para enfocar.
Recomendaciones para el “síndrome visual informático” (ojo de ordenador)
  • Posicionar el ordenador correctamente: la pantalla a la misma altura o algo inferior que nuestros ojos, a una distancia de 50-70 cm.
  • Pantalla plana antirreflejo y de alta resolución.
  • Hidratar los ojos con frecuencia: parpadear a menudo, uso lágrimas artificiales, humedad ambiental, evitar espacios con humo o corriente de aire.
  • Correcta iluminación de la estancia, a ser posible luz natural.
  • Iluminación indirecta, dirigida al libro y que provenga de nuestra espalda.
  • Micropausas por cada hora de lectura.
  • Alternar la vista entre un objeto lejano y uno cercano varias veces.
  • Si se siento picor, no frotarse los ojos, descansar y lágrimas.
  • Salir y pasear.
Niños

En la población infantil el uso de la tecnología es muy elevado y los problemas visuales como miopía, tics, fatiga, ojo seco… han aumentado e incluso aparecen cada vez más en edades más tempranas.

Estas nuevas tecnologías no son necesarias para un niño, ya tendrán tiempo de vivir atado a ellas. Intentemos limitar el tiempo que dedican a estos dispositivos y que tengan una infancia feliz y saludable.

 

Evitemos un borroso panorama

Vivimos en una era digital y es complicado despegarnos de nuestras pantallas, pero podemos hacer un uso más responsable de ellas.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes:

Los ojos también necesitan protección del sol

Los ojos también necesitan protección del sol

Los órganos que más sufren los daños causados por la radiación ultravioleta (UVA) son los ojos y la piel.

La mayor parte de la población está muy concienciada de la necesidad de proteger nuestra piel del impacto solar, sin embargo la necesidad de proteger nuestros ojos es menos conocida.

Protección natural del ojo
  • Córnea y cristalino: absorbe una  pequeña parte de los rayos UVA.
  • Contracción de la pupila.
  • Cejas.
  • Parpadeo.
Efectos y lesiones oculares por la radiación solar
  • Párpado: quemaduras, eccemas, inflamación, enrojecimiento…
  • Conjuntiva: fotoconjuntivitis, pterigium, pinguécula…
  • Córnea: fotoqueratitis.
  • Cristalino: cataratas.
  • Retina: degeneración macular.
Consejos para proteger los ojos del sol
  • Gafas de sol: usar gafas homologadas y que bloqueen, a poder ser, el 100% de los rayos UVA y UVB. Amplias y/o envolventes. Existe una gafa de sol para cada necesidad con diferentes formas, tamaños, colores, filtros… Dejarse aconsejar por los profesionales.
  • No mirar directamente al sol.
  • Protegerse con sombrero de ala ancha.
  • La protección es deseable todo el año, incluso en días nublados.
  • La protección es más necesaria: de abril a junio, entre las 10:00 y las 14:00 horas. Especialmente en la arena, agua y nieve porque se incrementa la radiación.
  • Las personas más vulnerables los niños y personas mayores. El 80% de la radiación se recibe ante de los 18 años y el efecto del sol es acumulativo a lo largo de la vida.
  • Especial cuidado deben tener con las actividades al aire libre las personas de ojos claros,  que toman medicación fotosensible, que hayan tenido una cirugía ocular…

Es importante comenzar a utilizar una protección adecuada desde una edad temprana, para proteger sus ojos contra años de exposición a los rayos ultravioletas.

“Dos ojos para toda la vida”, una buena protección es una garantía de salud ocular.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela


Fuentes: