La presbicia o vista cansada

La presbicia o vista cansada

La presbicia o vista cansada es cuando el ojo pierde gradualmente la capacidad para ver objetos de cerca.

Presbicia, proviene del griego, significa “ojo viejo”.

 

¿Qué síntomas provoca?

Dificultad para leer de cerca y enfocar objetos, que mejora a medida que aleja el papel de la cara. La presbicia no corregida puede derivar en síntomas como dolor de cabeza, fatiga y cansancio visual.

 

¿Que causa la presbicia?

El cristalino (lente del ojo) es suave y flexible y puede cambiar de forma, permitiendo enfocar objetos tanto de cerca como de lejos. Con la edad se vuelve más más rígido y va perdiendo su función de enfoque.

Es un proceso normal de envejecimiento. No se puede detener ni revertir, pero se puede corregir. Es progresivo desde 38-45 años a 65 años. Conforme aumenta la edad, aumenta la graduación.

 

¿Cómo se corrige?

Corrección óptica:

  1. Gafas: pueden ser para visión solo de cerca, cerca-lejos o todas las distancias. Si no tiene otro defecto refractivo, puede utilizar gafas “premontadas”.
  2. Lentes de contacto: son lentes con diversos anillos con distintas graduaciones. Se utiliza la visión de cerca y de lejos.

Corrección quirúrgica:

  1. Cirugía refractiva: mediante láser se cambia la forma de la córnea.
  2. Lentes intraoculares: se extrae cristalino y se coloca una lente intraocular graduada para distancia lejana y cercana o lejos-media-cerca. La técnica es igual que la de cirugía de catarata.
  3. Implante corneal: se coloca en el espesor de la córnea de un solo ojo y permite el enfoque de cerca.

El sistema más usado es la corrección de gafas. A las lentes de contacto, a veces cuesta adaptarse y la cirugía refractiva e implantes, para este fin, aún tienen limitaciones.

 

Consejos

No se puede prevenir ni evitar su progresión. No obstante, los síntomas se pueden atenuar con medidas de higiene visual:

  1. Buena iluminación a la hora de leer.
  2. Hidratación ocular, forzar parpadeo.
  3. Buena alimentación.
  4. Revisiones periódicas de la vista.
  5. No abusar de dispositivos electrónicos y realizar descansos.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

Foto: Szilárd Szabó en Pixabay

Consejos para un buen uso de lentes de contacto

Consejos para un buen uso de lentes de contacto

Una lente de contacto es una lente fina y curvada que se coloca sobre la película lagrimal y cubre la superficie del ojo, con la finalidad de corregir la visión, aunque también se puede usar con fines puramente estéticos o novedosos.

Todas las lentes de contacto deben acreditar cumplimiento con la legislación de productos sanitarios, ya que pueden surgir complicaciones en su uso, como son las infecciones e inflamaciones.  Hay microbios, como la acanthamoeba, que causa una infección de difícil tratamiento.

En algunos casos puede estar desaconsejado su uso:

  • Personas con infecciones oculares frecuentes.
  • Pacientes que sufren alergias graves.
  • Sequedad ocular resistente a tratamiento.
  • Personas que trabajan en entornos con mucho polvo.
  • Candidatos que no sean capaces de cuidar adecuadamente las lentes.
RECOMENDACIONES
  • ¿Eres apto? Evaluación y adaptación individualizada por el especialista.
  • Lávate y sécate bien las manos antes de manipular las lentillas.
  • Con lentes desechables y solución de conservación: respetar rigurosamente tiempos de uso.
  • Limpia, desinfecta y guarda las lentillas en su estuche con la solución específica. Nunca limpiar con agua corriente.
  • Cambia la solución de su estuche cada día y límpialo.
  • Utilizar un estuche que distinga fácilmente lentilla derecha/izquierda. Empezar siempre por el mismo ojo.
  • Si vas a practicar actividades acuáticas, mejor no usarlas; y si las usas, con gafas de natación. No utilizar en en saunas o duchas.
  • No usar las lentes más horas de lo recomendado o más allá de la fecha caducidad.
  • Nunca dormir con ellas.
  • Si aparecen molestias u ojo rojo, prescindir de su uso y consultar especialista.
  • Lentillas en menores: valorar edad, responsabilidad y necesidades, por ejemplo, la práctica de deporte.
  • Lentes cosméticas: deben cumplir los mismos requisitos y parámetros que las lentes correctoras.

No olvidar que, al fin y al cabo, se trata de introducir un cuerpo extraño en  el ojo y que, si no se siguen las medidas recomendadas, puede pasar “factura”.

Consecuencias de uso inadecuado:

  • Problemas de oxigenación en la córnea.
  • Reacciones alérgicas oculares.
  • Ulceras oculares.
  • Infecciones

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

Glaucoma: el ladrón silencioso de la visión

Glaucoma: el ladrón silencioso de la visión

El glaucoma es una enfermedad degenerativa causada por el aumento de la presión dentro del ojo (tensión ocular). Produce una neuropatía óptica, una lesión o pérdida de funcionalidad en el nervio óptico.

Afecta a un 3% de la población y, junto con la diabetes, es la principal causa de ceguera en España.

FACTORES DE RIESGO
  • Edad: mayores de 40 años.
  • Antecedentes familiares de glaucoma.
  • Antecedentes personales: diabetes, miopía alta, tratamiento con corticoides…
SÍNTOMAS
  • Se trata de una enfermedad silente en sus inicios, es decir, que no produce ningún síntoma.
  • Comienza con pérdida progresiva y lenta de visión periférica. Solo en fases avanzadas afecta a visión central.
  • Resulta indolora.
CÓMO SABER SI TENGO GLAUCOMA

La prueba que se realiza es la tonometría: medir la tensión intraocular. Si se cree necesario, puede realizarse una campimetría, exploración del nervio óptico

 

TRATAMIENTO

Es una enfermedad crónica e irreversible, requiere tratamiento y seguimiento de por vida.

El glaucoma se trata bajando la presión intraocular, evitando su progresión. Generalmente con colirios y, si es necesario, tratamientos quirúrgicos.

Consejos para el uso de colirios:

  • Siga las indicaciones de su oftalmólogo: tipo de gotas, horario, revisiones…
  • Pueden provocar enrojecimiento, irritación, sequedad.
  • Asegurarse de que el líquido alcance bien el ojo; si no fuera así, se debe añadir otra gota y secar el exceso.
  • No abandonar el tratamiento. Consultar siempre antes con su oftalmólogo.
  • Hay que recordar que los colirios abiertos tienen un mes de conservación. Deben aplicarse con las manos limpias y sin tocar el cuentagotas.

  

PREVENCIÓN

Como el glaucoma puede pasar desapercibido durante sus primeros estadios, la forma más eficaz de prevenirlo consiste en someterse a revisiones periódicas con la medición de la presión intraocular. La revisión habitual está recomendada a partir de los 45 años.

Se denomina “el ladrón silencioso” porque los afectados de glaucoma no siempre tienen “conciencia de enfermedad” si no tienen dolor o síntomas. Esto hace infravalorar la importancia del problema y dificulta la disciplina de seguir el tratamiento.

Resulta imprescindible el diagnóstico precoz, así como la importancia de las campañas de divulgación y prevención. El 12 de marzo se celebra el Día Internacional del Glaucoma.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE): síntomas y tratamiento

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE): síntomas y tratamiento

¿QUÉ ES LA DMAE?

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad neurodegenerativa y hereditaria que afecta a la zona central (mácula) de la retina, produciendo crecimiento de vasos sanguíneos anómalos.  La mácula la responsable de la visión central y nos permite ver con nitidez y detalle.

Se puede distinguir dos formas:

  • DMAE seca: más frecuente (80%) con pérdida progresiva de visión.
  • DMAE húmeda: pérdida brusca de visión.

 

FACTORES DE RIESGO

  • Predisposición genética.
  • Edad: mayores de 55 años.
  • Hipertensión arterial, diabetes…
  • Tabaquismo, obesidad, dieta inadecuada, sedentarismo.
  • Exposición a radiación solar intensa.

 

SÍNTOMAS: “NO DOLOR”

  • Visión borrosa.
  • Dificultad para distinguir colores.
  • Distorsión de la imagen.
  • Dificultad para leer o ver detalles finos.
  • Mancha borrosa u oscura en la visión central.

degeneracion macular asociada a la edad (dmae)

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Acudir al oftalmólogo para que realice un examen completo del ojo.

En la forma seca no hay tratamiento, pero se recomienda uso de vitaminas y evitar factores de riesgo para que no avance.

Para la forma húmeda hay diversos tratamientos. El más utilizado el uso de inyecciones periódicas de fármacos para frenar el desarrollo de los vasos anómalos.

 

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?

Resulta difícil de prevenir ya que va unida al envejecimiento. Es aconsejable evitar factores de riesgo y seguir consejos dietéticos.

  • No fumar.
  • Control de tensión arterial.
  • Evitar obesidad y realizar ejercicio físico.
  • Comida saludable: los cítricos, los aceites vegetales, las nueces, los cereales integrales, las verduras de color oscuro y los pescados de agua fría son excelentes para la salud ocular.
  • Proteger los ojos del sol.
  • Vigilar la visión.

 

Y CUANDO APARECE LA DMAE, ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

  • Control de visión: revisión del oftalmólogo y vigilar síntomas (rejilla de Amsler).
  • Utilización de antioxidantes.
  • Precaución al conducir, considere otras opciones de viaje.
  • Utilizar sistemas de baja visión: lupas, audios, filtros de luz….
  • Buena iluminación.
  • Cuidado con escaleras y otrosobjetos porque no se evalúa bien las distancias y alturas.

Un paciente con DMAE, sin otra patología ocular, nunca se quedará totalmente ciego, pues se conserva la visión lateral. Podrá caminar, pero presentará dificultad para leer.

Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado podemos reducir la progresión del riesgo de ceguera.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

Fotografía: Pixabay / CommsEditors101

Síndrome del ojo seco: ¿Por qué me llora?

Síndrome del ojo seco: ¿Por qué me llora?

“Me llora el ojo” es uno de los motivos más habituales de consulta en oftalmología. Puede ser debido a diversas patologías oculares pero la más común es el síndrome del ojo seco.

El ojo seco es un problema muy frecuente. Se debe a que la superficie ocular no está bien protegida por la lágrima, por un déficit en la cantidad o calidad de la película lagrimal.

Por qué se produce
  • Edad
  • Cambios hormonales: menopausia, embarazo…
  • Uso de lentillas.
  • Cirugía refractiva.
  • Fatiga visual: ordenador/móviles.
  • Uso de determinados fármacos.
  • Enfermedades sistémicas: síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, enfermedad autoinmune…
Qué molestias puedo tener
  • Enrojecimiento del ojo.
  • Escozor, picor.
  • Sensación de arenillas, cuerpo extraño.
  • Fatiga o pesadez en los párpados.
  • Visión borrosa.
  • Ojo lloroso
Cómo se puede prevenir o mejorar
  • Evitar la evaporación lagrimal (viento, aire acondicionado, exposición a luz intensa…) con uso de gafas o forzando el parpadeo.
  • Evitar la sequedad ambiental mediante humidificadores.
  • Protegerse de la polución ambiental: polvo, humo, disolventes…
  • Lágrimas artificiales: estabiliza, hidrata y lubrica el ojo. Como existe mucha variedad en el mercado, en ocasiones hay que ir probando hasta encontrar la idónea para nosotros o ir alternando distintas. No necesitan receta médica. Hay que ser muy constante con el tratamiento y usarlas a demanda.
  • Higiene palpebral (del párpado): en caso de blefaritis (inflamación del párpado), se requiere tratamiento médico y limpieza párpados. Es preferible realizarla por la mañana.
  • Otros tratamientos tópicos: sustitutos biológicos y antiinflamatorios.
  • Tratamiento quirúrgico: tapones lagrimales, dispositivos….
  • Dieta con ácidos grasos omega 3 y 6. Beber agua.
Tener en cuenta
  • El ojo seco no se cura, pero sí se puede controlar.
  • Es un problema crónico y multifactorial.
  • El tratamiento será a largo plazo, de carácter múltiple y prolongado.
  • El objetivo será conocer las causas principales, mantener el equilibrio lagrimal y lograr un alivio sintomático duradero.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fuentes

 

Fotografía: Pixabay / cherylholt

 

¡Ojo! con la diabetes

¡Ojo! con la diabetes

“Ojo con la diabetes” fue el lema del Día Mundial de la Diabetes y “Vence a la diabetes”, el del Día Mundial de la Salud en 2016, ambos con la finalidad de concienciar sobre el aumento de la diabetes y sus consecuencias.

La retinopatía diabética (RD) es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de la ceguera. La diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina y, para tener buena visión, es necesario mantener una retina en buen estado. Todas las personas con diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2, corren riesgo de sufrir esta complicación. Y como no ofrece ninguna señal de advertencia temprana, te recomendamos que no esperes a tener síntomas.

Cómo evitar la retinopatía diabética 
  1. Detección precoz, mediante la valoración del fondo de ojo. Se realiza empleando el retinógrafo, una cámara oftálmica que captura imágenes de la retina y las almacena en una base de datos. Ese estudio nos permite hacer control y seguimiento de la retina de la persona con diabetes y evitar complicaciones. Todos los diabéticos deberán estar en el programa del cribado de retinopatía diabética.
  2. Evitar los factores de riesgo: hipertensión arterial, colesterol, alcohol, tabaco, tóxicos, sobrepeso, sedentarismo…
  3. Al principio, la RD no da síntomas, no duele, pero las complicaciones pueden ser irreversibles. De ahí la importancia de intensificar la prevención.
  4. La duración y el mal control de la diabetes son, probablemente, los factores que más influyen en el desarrollo y progresión de la RD.
  5. Se aconseja una buena educación en salud: sudar más y comer mejor; es decir, evitar el apego a la comida basura y al sofá.

La diabetes va en aumento en los países industrializados y ya está considerada como una epidemia. Prevenirla está, en gran parte en nuestras manos, con cambios en los estilos de vida. De ahí la recomendación: “Come y vive sano”.

 

Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.

 

Fotografía: Pixabay / cocoparisienne

 

Fuentes