Prestación por riesgo durante el embarazo o lactancia

Prestación por riesgo durante el embarazo o lactancia

El embarazo no es una enfermedad, sino un aspecto más en la vida de una mujer que, en muchos casos, debe compaginar con su vida laboral. Es aquí donde, en ocasiones, pueden surgir ciertos inconvenientes, tanto para ella, para el futuro hijo o para el hijo ya nacido lactante. Es entonces cuando el embarazo o lactancia se hace de riesgo. En este momento un trabajo que se realizaba sin dificultad se hace nocivo, pasando la trabajadora a ser considerada como “trabajadora especialmente sensible” (situación recogida en el artículo 26 de la Ley 31/1995 de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales).

El ordenamiento jurídico español, en el ámbito de la protección de la seguridad y salud de la trabajadora embarazada o en período de lactancia se conforma a partir de la aprobación de distintas disposiciones que dan cumplimiento a la normativa europea de aplicación: Directiva 92/85/CEE. Derivada de esta normativa, podemos decir que desde 1999 las trabajadoras pueden acogerse a la prestación por riesgo durante el embarazo y desde 2008 por riesgo durante la lactancia.

 

¿CUÁNDO EXISTE RIESGO DURANTE EL EMBARAZO/LACTANCIA?

Existe riesgo cuando las condiciones de un puesto de trabajo pueden influir negativamente en la salud de la trabajadora embarazada, del feto o del hijo amamantado menor de 9 meses, y estas condiciones conllevan la imposibilidad para continuar en el puesto de trabajo.

 

¿QUÉ ES LA PRESTACIÓN POR RIESGO DURANTE EL EMBARAZO/LACTANCIA NATURAL?

La prestación por riesgo durante el embarazo protege el periodo de suspensión del contrato en los supuestos en los que la trabajadora embarazada ocupa un puesto de trabajo con riesgo para su salud, la del feto o hijo lactante y no se ha podido adaptar para hacerlo compatible con su estado, ni reubicarla a otro sin riesgo.

 

¿CÓMO SE ACTIVA Y EN QUÉ CONSISTE LA PRESTACIÓN POR RIESGO DURANTE EL EMBARAZO/LACTANCIA?

Cuando una trabajadora no puede continuar desempeñando sus funciones habituales en el trabajo debido a la existencia de riesgo que puede afectar al desarrollo del feto y no es posible una adaptación o adaptación del puesto, la trabajadora debe realizar los siguientes trámites:

  1. La trabajadora notificará a la empresa su situación de embarazo/lactancia para adaptar si fuera necesario y posible su puesto de trabajo.
  2. Si existiera riesgo y no fuese posible una adaptación o cambio, solicitará la “Prestación de riesgo durante el embarazo” “Prestación de riesgo durante la lactancia natural” a la empresa
  3. Documentos a aportar :

TRABAJADORA POR CUENTA AJENA

Informe del médico o ginecólogo del Sistema público de salud, en el que debe incluir la fecha probable de parto.
• Ficha del puesto de trabajo que será aportado por el Servicio de Prevención de Riesgos laborales previa visita del técnico.
• Certificado empresarial de situación de riesgo cumplimentado por la empresa.
• Certificación médica expedida por los Servicios Médicos de la Entidad Gestora, en función de la Entidad con la que la empresa, o las trabajadoras por cuenta propia, tengan concertada la cobertura de los riesgos profesionales, en la que quede acreditado, que las condiciones de trabajo influyen negativamente en la salud de la mujer o del hijo.

 

TRABAJADORA POR CUENTA PROPIA

• Trabajos y actividades realizadas por la trabajadora, condiciones del puesto de trabajo, categoría y riesgo específico. Inexistencia de otro puesto compatible con su estado.
• Declaración de la trabajadora por cuenta propia sobre situación de riesgo.
• Solicitud de riesgo durante el embarazo o lactancia.

 

¿CUÁNDO COMIENZA EL DERECHO?

El derecho al subsidio nace desde el mismo día que se inicia la suspensión del contrato de trabajo o el permiso por riesgo durante el embarazo/lactancia. Se abonará durante el tiempo que sea necesario para la protección de la salud de la trabajadora embarazada y/o del feto y se abonará durante el periodo necesario para la protección de la salud de la trabajadora y/o del hijo y finalizará en el momento en que el hijo cumpla 9 meses, salvo que la trabajadora se haya incorporado con anterioridad a su puesto de trabajo, o actividad profesional anterior, o a otro/otra compatible con su situación.

 

¿CUÁNDO FINALIZA?

Trabajadoras por cuenta ajena: por suspensión del contrato de trabajo por maternidad; por reincorporación al puesto de trabajo anterior o a otro compatible con su estado; por extinción del contrato de trabajo por causas legales; por interrupción del embarazo; por cumplir 9 meses el hijo lactante; por fallecimiento.

Trabajadoras por cuenta propia: por inicio del descanso por maternidad; por reanudación de su actividad profesional; por causar baja en el Régimen Especial de la Seguridad Social; por interrupción del embarazo; por cumplir 9 meses el hijo lactante; por fallecimiento.

 

¿QUIÉN GESTIONA EL PAGO DE LA PRESTACIÓN?                        

La gestión y el pago de la prestación económica corresponderá a la Entidad Gestora o a la Mutua colaboradora con la Seguridad Social con la que se tengan cubiertas las contingencias profesionales.

 


Mª José Ochotorena Ureta

D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

José Ángel Aizkorbe Iraizotz
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

 

 

Fuentes

  • https://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/InformacionUtil/44539/44765
  • Nota Técnica de Prevención nº 915. Embarazo, lactancia y trabajo: vigilancia de la salud. Solé, M.D. INSHT 2011.
  • Nota Técnica de Prevención nº 914 Embarazo, lactancia y trabajo: promoción de la salud. Solé, M.D. INSHT 2011.
  • Real Decreto 664/1997 sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo y Real Decreto 1311/2005 sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición a vibraciones mecánicas, que en sus artículos 4.3.f y 4.4.c, respectivamente, disponen que el empresario al realizar la evaluación de riesgos deberá prestar especial atención a los efectos o riesgos adicionales para aquellos trabajadores especialmente sensibles expuestos al riesgo, incluidas las trabajadoras embarazadas.
  • Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales (artículo 26)
  • Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras
  • Real Decreto 1131/2002, de 31 de octubre, por el que se regula la Seguridad Social de los trabajadores contratados a tiempo parcial, así como la jubilación parcial
  • Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.
  • Real Decreto 295/2009, de 6 de marzo, por el que se regulan las prestaciones económicas del sistema de la Seguridad Social por maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural.
  • Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores
  • Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social
  • Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Directrices para la evaluación de riesgos y protección de la maternidad en el trabajo.2011. Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Madrid.
  • Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Orientaciones para la valoración de los riesgos laborales y la incapacidad temporal durante el embarazo. 2008. Madrid.
Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable

Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable

El teletrabajo se define como “una forma de organización y/o de realización del trabajo, utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en la cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa, se efectúa fuera de estos locales de forma regular”.

A continuación se detallan los riesgos a los que pueden estar expuestos los teletrabajadores y las medidas preventivas:

TRASTORNOS MÚSCULO-ESQUELÉTICOS

Manifestaciones: cansancio, dolor, rigidez, tendinitis, STC, tendinitis de Quervaine…

Causas: posturas incorrectas, movimientos repetitivos, estatismo postural,

Medidas preventivas

  • Mantenimiento de hábitos de higiene postural.
  • Diseño ergonómico de los elementos del puesto: serán regulables, con dimensiones adecuadas, espacio suficiente para alojar las piernas y cambiar la postura.

 

FATIGA VISUAL

Manifestaciones: molestias oculares, trastornos visuales.

Causas:

  • Iluminación inadecuada.
  • Reflejos y deslumbramientos en la pantalla por incorrecta ubicación del equipo.
  • Calidad de la pantalla.

 Medidas preventivas

  • El borde superior de la pantalla debe coincidir con la línea de su visión horizontal.
  • Evitar deslumbramientos y reflejos molestos.
  • Introducir pausas que permitan la recuperación de la fatiga y reducir el tiempo máximo de trabajo ante una pantalla.

 

RIESGOS PSICOSOCIALES

Entre ellos están:

  • Aislamiento sociolaboral.
  • Dificultad para separar el trabajo de la familia.
  • Complicación en el manejo de horarios y la alimentación (caos en los horarios de comidas, comer en la mesa de trabajo, ingesta de comida a deshoras).
  • Extensión de la jornada
  • Adicción, dificultad para abandonar el trabajo (workalholism).
  • Tecnoestrés: por la incapacidad para gestionar de manera saludable las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
  • Falta de acceso a las herramientas y equipos necesarios.

Pueden generar: estrés ansiedad, depresión, trastornos digestivos, trastornos del sueño, dificultad para la concentración…

Medidas preventivas

  • Prefijar reuniones con los miembros de la empresa para estar al día en cuestiones profesionales y fomentar el sentido de pertenencia a la organización, evitando problemas derivados de la soledad y el aislamiento.
  • Formación periódica y específica sobre nuevas tecnologías, pues el trabajador debe estar capacitado para responder a  nuevas exigencias.
  • Flexibilidad horaria y con horario adaptado a las cualidades y necesidades del teletrabajador.
  • Delimitar horarios de trabajo.
  • Pausas: establecer un ritmo de trabajo/descanso, con pausas cortas y frecuente (10-15 minutos cada 2 horas) para evitar fatiga física y mental.
  • Organizar el trabajo y gestionar  prioridades evitando tareas en paralelo, manteniendo el horario.
  • Separación del ámbito familiar del laboral para evitar tensiones.

 

RIESGO DERIVADO DE ADECUAR LA VIVIENDA Y CONVERTIRLA EN UN ÁREA LABORAL  
  • Habilitar una zona de trabajo con condiciones que eviten ruidos externos (tráfico, vecindario…) y los propios de la casa (visitas, niños…).
  • Acondicionar el espacio y elementos del puesto para evitar accidentes. Pasar cables eléctricos y líneas telefónicas junto a las paredes, evitando que se queden en las zonas de paso.
  • Mantener una buena ventilación, temperatura, iluminación (preferiblemente natural) en el espacio de trabajo.
  • Evitar la multitarea.

 

HÁBITOS SALUDABLES

Es importante realizar ejercicio físico periódicamente para combatir el sedentarismo, que puede verse aumentado al eliminar la necesidad de desplazamiento hacia el puesto de trabajo.

El teletrabajo posibilita la ingesta de comida a deshoras, pudiendo facilitar la aparición de sobrepeso, ansiedad, trastornos gastrointestinales o  mayor consumo de tabaco o café. Se debe cuidar los hábitos alimenticios y seguir una dieta equilibrada.

 

Mª José Ochotorena Ureta
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

Mª Aranzazu Percaz Arrayago
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

 

Fuentes

  • Acuerdo Marco Europeo de 16 de Julio de 2002 sobre Teletrabajo.
  • NTP 412: Teletrabajo: criterios para su implantación – INSST.
  • Ministerio de Administraciones Públicas (2006) Manual para la implantación de programas piloto de teletrabajo en la Administración General del Estado. Madrid: MAP.
  • Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable. Recomendaciones elaboradas por la Dirección General de Trabajo y Bienestar Laboral. Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo. Junta de Andalucía. Abril 2020

 

Foto: Imagen de Pexels en Pixabay

Recomendaciones de seguridad vial en el trabajo

Recomendaciones de seguridad vial en el trabajo

El objetivo de la seguridad vial en el trabajo es minimizar el impacto derivado de la necesidad de movilidad de los empleados, garantizando además la seguridad en la misma.

Se distinguen dos tipos de accidentes:

  1. Accidentes “in itinere”: los que ocurren al ir o volver del trabajo, que se hayan producido entre el domicilio habitual del trabajador y el puesto de trabajo. Son los más frecuentes y los más subestimados
  1. Accidentes en misión: los que ocurren en los desplazamientos realizados durante la jornada laboral.
FACTORES DE RIESGO
  • PARÁMETROS TÉCNICOS DEL VEHÍCULO
    • Mantenimiento del vehículo: neumáticos, frenos, luces…
    • Documentación: permiso circulación, tarjeta ITV, seguro, carnet.
    • Repuestos obligatorios: 2 triángulos señalización, rueda de repuesto y herramientas, chaleco reflectante, juego de luces y herramientas.
    • Los conductores deben tener una correcta posición de asiento y postura al conducir.
  • TRABAJADOR-CONDUCTOR
    • Fatiga, sueño.
    • Alcohol y drogas.
    • Enfermedades.
    • Medicamentos.
    • Aspectos psicológicos: estrés, depresión, ansiedad.
    • Distracciones: uso del móvil, fumar, poner música.
  • VÍA Y CONDICIONES METEOROLÒGICAS
    • De noche: mantenga en buen estado los faros y utilice el alumbrado adecuado
    • Con hielo:
      • Evite las maniobras bruscas.
      • Si pierde el control, evite frenar e intente controlar el vehículo.
    • Si nieva o llueve:
      • Realice una conducción suave.
      • Aumente la distancia de seguridad y frene con suavidad.
      • Reduzca la velocidad para adecuarla a las circunstancias de cada caso.
      • Compruebe con frecuencia si los frenos funcionan, al mojarse pierden su eficacia.
    • Con viento:
      • Mantenga firmemente, las dos manos sobre el volante para conseguir controlar la dirección, sobre todo al salir
MEDIDAS PREVENTIVAS PARA CONDUCTORES
  • Respete las normas de tráfico.
  • Procure salir con tiempo suficiente.
  • Mantenga la distancia de seguridad.
  • Avise las maniobras con suficiente antelación.
  • Lleve siempre cinturón de seguridad.
  • Mantenga el vehículo en buen estado.
  • No haga “eses” entre los vehículos. Respete su puesto en la caravana.
  • Nunca arriesgue en los adelantamientos y facilite la maniobra a quien le pida paso.
  • Respete los límites de velocidad.
  • Amolde la velocidad a las condiciones de la vía.
  • No conduzca si ha consumido alcohol. Cuando le entre sueño, detenga el vehículo y descanse.
  • Respete las zonas de paso de los peatones.
  • Prevea los movimientos de los
  • No realice señales a los peatones para que crucen la calzada.

 

MEDIDAS PREVENTIVAS PARA PEATONES Y CICLISTAS
  1. Respete las normas de circulación.
  2. Aunque tenga preferencia, analice las circunstancias del tráfico para conocer las intenciones de los vehículos.
  3. Utilice el paso de peatones o pasos subterráneos para atravesar la calzada. No se demore ni detenga en ella sin necesidad y no entorpezca el paso a los demás.
  4. Para atravesar la calzada fuera de un paso para peatones: deberá cerciorarse de que pueden hacerlo sin riesgo ni entorpecimiento indebido.
  5. Al atravesar la calzada: debe caminar perpendicularmente al eje de ésta.
  6. No atraviese las plazas y glorietas por su calzada, deberá rodearlas.
  7. En días de lluvia, hielo o nieve la calzada puede presentarse resbaladiza: extreme las precauciones.

 

 

Mª Aranzazu Percaz Arrayago
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

Mª José Ochotorena Ureta
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

 

 

 

Fuentes

 

Imagen de LoggaWiggler en Pixabay

Síndrome de burnout o del trabajador quemado

Síndrome de burnout o del trabajador quemado

Cuando la actividad que realizas en tu trabajo no te llena, es decir no satisface tus objetivos, puedes sentirte agotado física y mentalmente. Esto puede desembocar en que disminuya tu motivación y que aparezcan síntomas como la apatía, entre otros. Probablemente estés empezando a desarrollar un síndrome de burnout (o síndrome del trabajador quemado) muy frecuente en el personal de enfermería.

El desarrollo del concepto de burnout como fenómeno psicológico tiene su origen en Estados Unidos, asociándose a trabajos realizados a mediados de la década de los setenta, siendo particularmente importantes en el caso de las profesiones de ayuda, como la docencia, los servicios sociales, o los profesionales de la salud, en que al lado de elevadas expectativas y exigencias sociales existe generalmente gran escasez de recursos.

Es necesario saber qué tipo de medidas se deben aplicar para evitar la aparición del síndrome de burnout, para así llevar a cabo la actividad profesional de la forma óptima posible.

 

CAUSAS DEL BURNOUT
  • Actividad profesional: rutina, monotonía, salario insuficiente, falta de desarrollo profesional, falta de control.
  • Ambiente de trabajo: exceso de trabajo (sobrecarga por falta de personal), déficit de materiales, insuficiencias en las estructuras de las instalaciones, riesgos a exposiciones peligrosas.
  • Personal de trabajo: ausencia de trabajo en equipo, déficit de personal, burocracias.
  • Relación interpersonal en el ámbito familiar, social, y laboral.
  • Desarrollo de la actividad: convivencia con los sentimientos y dolor que la familia lleva por un ser querido, trabajar con pacientes terminales.
  • Vida personal: trabajo por turnos, cambios de los horarios, cambios en el sueño.

 

MANIFESTACIONES

Como manifestaciones que puede presentar el trabajador con burnout, se pueden englobar desde:

  • Salud física: fatiga crónica, agotamiento, cefaleas constantes, mialgias, disminución de las defensas, alteraciones cardíacas, problemas gastrointestinales, etc.
  • Salud psicológica: pérdida de la memoria, de la atención, de la concentración, falta de humor, baja autoestima, depresión, temor, etc.
  • Comportamental: problemas familiares, sociales, laborales.

 

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Para hacer frente al Burnout se establecen tres tipos de estrategias con el objetivo de eliminar o disminuir el estrés que se genera en el ámbito laboral para evitar la aparición del Burnout:

  • A nivel individual: habilidades sociales (asertividad, comunicación eficiente, promoción de las relaciones sociales); manejo de la emoción, técnicas de relajación, información sobre el síndrome de burnout, así como formas de hacerle frente, refuerzos positivos como la gratificación.
  • A nivel social: es muy importante el apoyo positivo de familiares, amistades y compañeros de trabajo, ya que favorece una buena comunicación, una disminución del agotamiento, del cansancio emocional y de actitudes negativas que pueda presentar el trabajador.
  • A nivel organizativo: es necesario mejorar las condiciones laborales, modificar los puestos de trabajo, promover con incentivos, establecer horarios más flexibles, mejorar las condiciones del lugar de trabajo (buena iluminación, buen inmobiliario, etc.), así como todo tipo de medidas que sean confortables para el desarrollo adecuado de la actividad del trabajador.

 

Jose Ángel Aizkorbe
Enfermero del Trabajo. SPP Azkoyen.
Vicepresidente de la Sociedad Navarra de Medicina y Enfermería del Trabajo (SNMET)

 

 Fuentes

  • NTP 732: Síndrome de estar quemado por el trabajo “Burnout” (III): Instrumento de medición
  • NTP 704: Síndrome de estar quemado por el trabajo o “burnout” (I): definición y proceso de generación
  • NTP 705: Síndrome de estar quemado por el trabajo o “burnout” (II): consecuencias, evaluación y prevenció
  • Nobel G, Lluch M.T, Miguel MD. Enfermería psicosocial 2. Barcelona: Salvat; 1991
  • Maslach C, Jackson S. Maslach Burnout inventory. Palo Alto: Consulting Psychologist Press; 1986.
  • Bustinza A, López-Herce J, Carrillo A, Vigil MD, de Lucas N, Panadero E. Situación del Burnout de los pediatras intensivistas españoles. An Esp Pediatría 2000; 52: 418-23.
Vuelta al trabajo y síndrome posvacacional

Vuelta al trabajo y síndrome posvacacional

La readaptación a la vida laboral después de las vacaciones incluye cambios de horarios, de obligaciones y de estilo de vida en su conjunto. Todo ello conforma un proceso normal de adaptación, que en algunos casos llega a ser más intenso y produce en quien los sufre molestias psicológicas y/o físicas.

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO

En algunos casos, la presión de la vuelta al trabajo llega a ocasionar verdaderos cuadros de estrés agudo: malestar, ansiedad, depresión, disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, aumento de las frecuencias respiratoria y cardíaca, temblores, cambios de humor, etc.

Si estos cambios adaptativos se perpetúan más allá de unos días, puede aparecer un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un llamado estrés crónico que manifestará una clínica específica y que puede requerir tratamiento específico.

PAUTAS PARA EVITAR EL SINDROME POSVACACIONAL

Para superar las molestias derivadas de esta mala adaptación al cambio de vida desde las vacaciones a la vida laboral, se recomienda seguir algunas pautas desde las vacaciones:

  • Planea unas vacaciones activas (realiza actividad física).
  • Evita consumo de productos poco saludables y de bebidas distintas al agua, que no tienen el suficiente poder de hidratación.
  • Cuidado con el sol: la protección frente a las radiaciones UVA, UVB e IR-A son el pilar de unas vacaciones saludables.
  • Desconecta del trabajo (móvil, ordenador, etc.): desconectar del trabajo nos hará más eficientes y productivos a la vuelta de las vacaciones y nos ayudará a ver los problemas desde otra óptica, a relativizarlos e, incluso, encontrar nuevas soluciones. Los expertos afirman que son imprescindibles dos semanas seguidas de vacaciones como mínimo.
  • Programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada. No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino que es recomendable volver un par de días antes, para prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.
  • Al llegar al trabajo empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, de menos a más intensidad, siempre intentando comenzar por las tareas más gratas.
  • Dormir adecuadamente, alrededor de las ocho horas.
  • Mantener horarios regulares tanto durante el día como en las horas de acostarse y levantarse.
  • No “llevarse trabajo a casa”, dejar en el trabajo lo concerniente a éste.
  • Practicar ejercicio físico moderado, si es posible a diario.
  • Seleccionar aquellas actividades que podemos llevar a cabo, y delegar aquellas para las que no estamos tan preparados.

 

Jose Ángel Aizkorbe
Enfermero del Trabajo. SPP Azkoyen.
Vicepresidente de la Sociedad Navarra de Medicina y Enfermería del Trabajo (SNMET)

 

Fuentes

 

Foto: Pixabay/Malachi Witt

La espirometría en los exámenes de salud laboral

La espirometría en los exámenes de salud laboral

La espirometría es una de las “pruebas funcionales” que Enfermería realiza en los Exámenes de Salud de los trabajadores.

Se conoce como espirometría la determinación, mediante un espirómetro o un neumotacógrafo, de los volúmenes pulmonares y la rapidez con que estos pueden ser movilizados.

 

Protocolos de aplicación
  • A criterio médico.
  • Asma Laboral.
  • Silicosis y otras neumoconiosis.
  • Isocianatos.
  • Alveolitis alérgica extrínseca.
  • Ambientes pulvígenos.
  • Otras situaciones laborales que puedan alterar la función pulmonar (cancerígenos, etc.).

 

Indicaciones
  • Estudio de signos y síntomas respiratorios.
  • Detección y evaluación de disfunción pulmonar.
  • Medición del impacto del medio laboral en la función pulmonar (neumoconiosis, alveolitis alérgica extrínseca, etc.).
  • Cribado personas con riesgo: fumadores, exposición laboral a sustancias nocivas y exámenes médicos de rutina.
  • Valoración del estado de salud general del trabajador.
  • Control evolutivo en enfermedades respiratorias crónicas.
  • Monitorización del tratamiento broncodilatador o antiinflamatorio bronquial.
  • Detección de estenosis de vía aérea superior.
  • Medición del impacto de enfermedades sistémicas sobre la función pulmonar.
  • Valoración preoperatoria.
  • Evaluación de la incapacidad laboral.

 

Contraindicaciones relativas
  • Imposibilidad mental.
  • Intolerancia a la boquilla.
  • Incapacidad física: parálisis facial, lesiones bucales, trabajadores con traqueotomía, etc.

 

Contraindicaciones absolutas
  • Neumotórax.
  • Hemoptisis no filiada.
  • Angor inestable o infarto de miocardio reciente.
  • Desprendimiento de retina o cirugía reciente ocular.
  • Cirugía reciente torácica o abdominal.
INSTRUCCIONES PARA REALIZAR LA PRUEBA
Instrucciones previas al trabajador
  • Debe advertírsele de que no utilice medicación broncodilatadora en las horas previas a la prueba.
  • No debe fumar en las horas previas a la realización de la prueba, ni tomar bebidas con cafeína (café, té, cola…).
  • Explicarle SIEMPRE la razón del estudio y en qué consiste, con lenguaje claro y asequible: “Vamos a medir tu capacidad pulmonar mediante una inspiración y espiración forzadas. Para ello, sentado bien recto, coge por la boca todo el aire que puedas, colocas el tubo en la boca sellándolo con los labios y expúlsalo fuerte al principio y seguido de forma continua hasta que no puedas más. Yo te iré animando indicándote el inicio y el final de la prueba. Debido a que el examen involucra algo de respiración rápida y forzada, es posible que experimentes un cierto grado de dificultad respiratoria o mareo temporal”.

Espirometría

Instrucciones generales

Todas las maniobras espiratorias serán realizadas:

  • En posición sentada. Aunque la máxima expansión torácica se obtiene con el paciente de pie, el esfuerzo que requiere la prueba hace aconsejable que el trabajador permanezca sentado.
  • Aflojar la ropa demasiado ajustada.
  • Pinza nasal colocada, para evitar escapes de aire. Si no se dispone de pinza nasal, se puede realizar la prueba sin tapar la nariz, aunque se produzca un pequeño escape.
  • Siempre con boquilla desechable, por cuestiones de higiene. Idealmente debería colocarse también un filtro de partículas entre la boquilla y el circuito.
  • Se realizarán un mínimo de 3 maniobras y un máximo de 8. Por encima de ese número el agotamiento del trabajador hace que no se obtenga ninguna mejoría en el trazado.

 

Elena Landíbar Goñi
Especialista en Enfermería del Trabajo

Presidenta de la Asociación de Diplomados y Especialistas en Enfermería del Trabajo de Navarra (ADETNA)

Foto: By Jmarchn (Own work) CC BY-SA 3.0 or GFDL, via Wikimedia Commons.

 

Fuentes