Traumatismo craneoencefálico en la infancia

Traumatismo craneoencefálico en la infancia

Se define el traumatismo craneoencefálico como la lesión de las estructuras de la cabeza producida por fuerzas mecánicas. Es un motivo frecuente de consulta en servicios de Urgencias.

SUS CAUSAS

Están relacionadas con la edad. Las más habituales en cada periodo son:

  • En el primer año de vida: por caídas. Puede ser debido al descuido en la vigilancia y las reacciones imprevisibles en niños de corta edad.
  • Entre los 12 y 24 meses: por caídas desde pequeñas alturas o de la suya misma, coincidiendo cuando comienzan a caminar.
  • Por encima de 2 años: accidentes desde más altura, por ejemplo, en parques infantiles (toboganes, columpios).
  • A partir de 8 años: accidentes de bicicleta/patinetes.
  • A partir de 10 años: prácticas deportivas.

 

DATOS DE INTERÉS NECESARIOS TRAS EL TRAUMATISMO

Para realizar una adecuada valoración y toma de decisiones es importante conocer:

  • Actitud del niño, si está reactivo, si ha llorado tras la caída, si ha podido ser consolado con los padres.
  • Edad del niño. Cuando el niño es menor de un año, debe ser valorado por un profesional sanitario.
  • Tipo de impacto: de alta o baja energía. Si ha habido caída ¿desde qué altura? ¿Desde más de 1,5 metros o de su propia altura?
  • Tiempo transcurrido desde la contusión.
  • Si existen lesiones visibles:
    • Hematoma (chichón).
    • Herida con o sin sangrado.
  • Si ha habido pérdida de conocimiento. ¿Ha tenido una duración de menos de uno minuto o más?
  • Si ha habido algún vómito aislado tras traumatismo.
  • ¿Ha sido presenciado o no por un adulto?
 
SIGNOS DE ALERTA PARA TENER EN CUENTA
  • Tras una caída o traumatismo en la cabeza con posible golpe importante en cuello, no movilizar al niño por sospecha de lesión cervical y llamar al 112.
  • Si el niño vomita a las horas en dos o tres ocasiones.
  • Si el niño se encuentra confuso, irritable o le cuesta despertarse. Por eso, en las primeras 24 horas, es conveniente en el momento de dormir intentar despertarlo cada 4 horas para comprobando que se despierta con facilidad.
  • Si presenta dolor de cabeza
  • Si comienza con movimientos anormales, debilidad u hormigueos de extremidades, dificultad en la coordinación al caminar.
  • Las pupilas presenten un tamaño diferente o visión borrosa.
  • Que aparezca salida de líquido claro o sangre por nariz u oídos.

Ante cualquiera de estos signos, se deberá consultar y/o acudir a un servicio de Urgencias.

 

Tras un traumatismo craneoencefálico, en las primeras 24 horas: OBSERVAR, OBSERVAR.

 

Autoras

Mª Teresa Santesteban Merino
Marta Sueiro Tejada
Enfermeras de Consejo Sanitario. Servicio Extrahospitalario de Urgencias de Pamplona.

 

  Fuentes

  • Hernández Rastrollo, R. Traumatismos craneoencefálicos. Pediatría Integral (Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria). 2019. Volumen XXIII; Número 1. [Acceso 20 mayo de 2019]. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2019-01/traumatismos-craneoencefalicos-2/
  • Benito Fernández, J.; Mintegi Raso, S.; Urgencias Pediátricas. Guía de Actuación. 2º edición. Panamericana. 2019
  • Míguez Navarro, M.C. Síntomas/signos guía en Urgencias Pediátricas. Ergon. 2016.
La diarrea aguda: prevención y autocuidados

La diarrea aguda: prevención y autocuidados

La diarrea es una alteración intestinal muy frecuente que consiste en el aumento del número de deposiciones y la disminución de su consistencia (heces blandas o acuosas).

A menudo se acompaña de otros síntomas como malestar general, náuseas, vómitos, dolor abdominal (retortijones), dolor de cabeza y dependiendo de la causa, fiebre.

 

¿QUÉ PUEDE PRODUCIR DIARREA?
  • Infecciones víricas, bacterianas o parásitos.
  • Intoxicaciones alimenticias.
  • Efectos secundarios de medicamentos.
  • Diarrea del viajero: causada por el consumo de alimentos o agua contaminada.

La principal causa suele ser de origen infeccioso y en el adulto habitualmente se resuelve sin complicaciones en pocos días.

 

AUTOCUIDADOS

Lo fundamental para un adecuado manejo de la diarrea es garantizar el suficiente aporte de líquidos para evitar la deshidratación. Con una serie de consejos básicos se puede manejar el proceso desde casa.

  • Beber abundantes líquidos: beber poco a poco y de forma continua.
    • La hidratación se debe hacer principalmente con agua y se puede alternar con otros líquidos como suero oral (de farmacia), infusiones (manzanilla, té…), limonada alcalina o caldos de arroz o zanahoria.
    • Cualquier bebida que preparemos se debe conservar en la nevera y tirarla tras 24 horas.
  • Dieta suave y astringente: arroz blanco, puré de patata y zanahoria, jamón cocido, pollo y pescado a la plancha o hervido, yogur natural, plátano, manzana asada, membrillo, pan tostado…
  • Evitar alimentos grasos, alimentos ricos en fibra (frutas, verduras y productos integrales), zumos, leche, alimentos azucarados, café, bebidas alcohólicas y gaseosas.
  • Pasados unos días puede ser conveniente el consumo de probióticos o lácteos con bífidus para reponer la flora intestinal.
  • No se deben tomar medicaciones para frenar la diarrea, antibióticos ni otros fármacos específicos sin que lo indique un médico. En caso de malestar o fiebre se puede optar por tomar paracetamol.
  • Realizar reposo relativo y descanso en domicilio.

Si aparecen vómitos es conveniente esperar y volver a reintroducir líquidos de forma progresiva hasta conseguir tolerarlos.  Pasados unos días, reintroducir la dieta habitual.

 

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?
  • Adecuado lavado de manos para evitar el contagio a otras personas. Prestar mayor atención tras ir al baño y antes de manipular alimentos.
  • Correcto cocinado y conservación de alimentos: evitar lácteos no pasteurizados, cocinar bien carnes, pescados, huevos y mariscos, lavar bien la fruta y la verdura.
  • Buena manipulación de los alimentos: lavado de manos previo, limpieza de superficies y utensilios de cocina.
  • Beber agua embotellada cuando se viaja fuera o en lugares donde se desconoce su potabilidad.
  • Se recomienda cambio de ropa de cama e higiene corporal completa. También es importante ventilar la casa.

 

¿CUÁNDO ACUDIR AL CENTRO DE SALUD?

Es importante vigilar una serie de signos y síntomas en el domicilio como son:

  • Fiebre mayor de 38,5ºC.
  • Deposiciones con moco y/o sangre.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Empeoramiento repentino del estado general.

Ante la aparición de estos síntomas o si no hay mejoría tras 3 días de dieta y cuidados, debe acudir a consultar con un profesional sanitario.

 

Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta

Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes

 

Foto: Imagen de StockSnap en Pixabay

El estreñimiento en el niño

El estreñimiento en el niño

Se considera que un niño está estreñido cuando hace deposiciones muy duras o no defeca con asiduidad. El diagnóstico como tal siempre lo realizará un profesional.

La dieta inadecuada y los hábitos incorrectos (aguantarse las ganas de defecar repetidamente o no intentar defecar todos los días) constituyen las causas principales del estreñimiento infantil.

 

¿FACTORES RELACIONADOS?
  • Apreciación errónea: el concepto erróneo sobre la idea de que se tiene que defecar todos los días
  • Barreras arquitectónicas/ropa: indagar sobre dificultades del entorno y de la vestimenta (facilidad con la que puede llegar al baño y desprenderse de la ropa: botones, cierres de difícil manejo…)
  • Cambios de comportamiento: cambios de ánimo; detectar si existe miedo a la defecación.
  • Cambios recientes: indagar sobre cambios de horario, falta de intimidad, cambio de lugar o de dieta, estrés (nacimiento de hermano, por ejemplo).
  • Inhibición del reflejo: averiguar la falta de respuesta habitual a la urgencia de defecar, si no utiliza el WC del colegio o públicos por problemas de limpieza o de intimidad.
  • Malos hábitos alimenticios: respecto a la ingesta de líquidos, fibra y cantidad de alimentos ingeridos en la comida.
  • Poca actividad: en cuanto a un estilo de vida sedentario o con poca actividad/ejercicio.
  • Posición incorrecta: averiguar si la posición de defecar es correcta.  Muchas veces, los niños utilizan los inodoros de adultos y no tocan el suelo con los pies. Esta posición es importante para poder hacer fuerza en el acto de defecar, por lo que habría que utilizar taburetes, inodoros u orinales adecuados a la complexión y edad del niño.

 

¿QUÉ SE DEBE HACER EN CASA?
  • El niño debe sentarse en el retrete para intentar defecar todos los días a la misma hora, mejor después de alguna de las comidas (después del desayuno).
  • Debe permanecer sentado de 5-10 minutos, siendo consciente de lo que está haciendo,
  • Hay que enseñarle que no debe aguantarse las ganas de ir al baño cuando sienta el deseo.
  • Atención a las ventosidades, muchas veces son la antesala a la defecación.
  • Se debe insistir en la dieta saludable, en el ejercicio físico regular y en una buena higiene
  • Tener paciencia, paciencia y paciencia.

 

¿CUÁNDO DEBE CONSULTAR EN UN SERVICIO DE URGENCIAS?

El estreñimiento debe ser controlado por su pediatra, salvo que se produzca alguna de las situaciones siguientes, en las que se recomienda acudir a urgencias:

  • Dolor abdominal.
  • Si aparece sangre en las heces.
  • El niño vomita muchas veces, no tolera sólidos, ni líquidos.
  • Si encuentra a su hijo muy decaído y se queja mucho.

 

Maite Vázquez Soriano
Tamalai Munárriz Granado
Enfermeras del Consejo Sanitario. Servicio Extrahospitalario de Urgencias de Pamplona.

 

Fuentes

  • Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP)
  • Societat Catalana de Digestología: Información para pacientes, Estreñimiento.
  • Osakidetza Servicio Vasco de Salud. Planes de Cuidados de Enfermería en Atención Primaria. Guías para la práctica en pediatría.

 

Foto: Pixabay/Alexas_Fotos

EPOC: síntomas, tratamientos y cómo vivir con la enfermedad

EPOC: síntomas, tratamientos y cómo vivir con la enfermedad

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una patología respiratoria progresiva, por lo que empeora con el tiempo.  Provoca inflamación y obstrucción de las vías respiratorias, limitando la entrada y salida del aire de los pulmones y reduciendo el aporte de oxígeno a los tejidos de forma progresiva.

La enfermedad era más frecuente en los hombres, pero el aumento de consumo de tabaco en los países desarrollados y el aumento de la exposición a tóxicos en los países menos desarrollados en las mujeres ha provocado que la incidencia se iguale.

¿QUÉ CAUSA LA EPOC?

El principal factor de riesgo para la EPOC es la exposición al humo del tabaco, aunque también puede ser causada por la contaminación ambiental, la exposición laboral y las infecciones de repetición.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

El inicio de los síntomas suele darse en torno a las 40-50 años. Dentro de los principales síntomas están:

  • Sensación de falta de aire.
  • Dificultad para respirar.
  • Sofoco o ahogo.
  • Tos que produce mucosidad.
  • Silbido o presión en el pecho.

La aparición de síntomas y su intensidad varía en función de cada persona y según la progresión de la enfermedad.

Con la presencia de estos síntomas y con la realización de algunas pruebas más específicas indicadas por tu médico, se puede establecer el diagnóstico principal. Una de las pruebas principales para el diagnóstico es la espirometría, que mide las capacidades pulmonares.

¿CÓMO TRATAR LA EPOC?

La EPOC es una enfermedad que no tiene cura, pero con el tratamiento adecuado se puede lograr controlar los síntomas, evitar las complicaciones, mejorar la capacidad para el ejercicio y aumentar la calidad de vida.

La primera medida para tratar la EPOC es DEJAR DE FUMAR y además hay otros tratamientos que mejoran la evolución de la enfermedad como son:

  • Medicamentos prescritos por el médico como broncodilatadores y corticoides, normalmente administrados en forma de inhaladores.
  • Ejercicios de rehabilitación y fisioterapia respiratoria.
  • Oxigenoterapia.
  • Vacunación preventiva frente a la gripe y al neumococo 23.
  • Modificación de estilos de vida:
    • Ejercicio físico adaptado.
    • Alimentación saludable, realizando comidas ligeras, fáciles de masticar y que no sean copiosas.
    • Control del peso.
    • Toma correcta de medicación. Es muy importante entrenar y conseguir una técnica adecuada en el uso de los inhaladores.
VIVIR CON EPOC

Conlleva aceptar el diagnóstico de una enfermedad crónica y adaptarse a sus síntomas y a un nuevo ritmo de vida:

  • Organizar y simplificar las actividades diarias, adaptándolas a la capacidad respiratoria, permitiendo descansos y evitando las prisas.
  • Aprender a relajarse para reducir el estrés.
  • Realizar una adecuada higiene bucal tras el uso de los inhaladores.
  • Llevar siempre el inhalador de rescate indicado.
ATENCIÓN A SÍNTOMAS ANTE LOS QUE SE DEBE CONSULTAR
  • Fiebre.
  • Empeoramiento del estado general.
  • Aumento del sofoco, tos, flemas o cambio de color de éstas.
  • Aumento de los ruidos del pecho.
Y SOLICITAR ATENCIÓN URGENTE
  • Si cuesta coger aire o hablar.
  • Los labios, uñas o dedos se ponen morados.
  • Confusión, somnolencia o disminución de consciencia.

 

Cristina Areta Cuesta
Laura López Suárez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes

 

Fotografía: PIxabay/kalhh

 

Cuidados del pie diabético

Cuidados del pie diabético

El cuidado de los pies es esencial en la prevención de complicaciones en los pacientes con diabetes,  aunque a veces sea el gran olvidado. De ahí la importancia de que los profesionales de Enfermería insistan en su autocuidado.

Cifras elevadas de glucosa en sangre, la disminución de la circulación, el tabaco o el mal control del colesterol y la tensión arterial pueden provocar una disminución progresiva de la sensibilidad de los pies (neuropatía diabética), que conlleva importantes lesiones.

Todo paciente diabético debe de realizar autocuidados de los pies a diario:

  • Observar los pies todos los días en busca de heridas, ampollas, grietas, zonas rojas, durezas, deformidades… ayudándose de un espejo o de otra persona para visualizarlos al completo.
  • Limpiar los pies a diario con agua templada y jabón neutro evitando tenerlos en remojo más de 5 minutos. Comprobar la temperatura del agua antes de introducir los pies.
  • Secar bien los pies con una toalla sin frotar, insistiendo en las zonas interdigitales.
  • Hidratar tras la higiene con una crema hidratante sin perfume, evitando las zonas entre los dedos.
  • Evitar el uso de polvos, desodorantes o aerosoles.
  • Cortar las uñas rectas dejando que sobresalgan los bordes. Utilizar para el corte tijeras de punta roma y una lima de cartón para las esquinas.
  • En caso de problemas de visión o dificultad para cortar las uñas, pedir ayuda a un familiar o acudir al podólogo.

 

LA IMPORTANCIA DE UTILIZAR UN CALZADO ADECUADO
  • Utilizar un calzado ajustado, ni muy ancho ni muy estrecho, pero que permita cierta movilidad de los dedos.
  • Elegir zapatos de materiales transpirables y de calidad.
  • Evitar calzado abierto por delante o por detrás, el talón tiene que estar bien sujeto.
  • Evitar calzado con tacón elevado.
  • Revisar el calzado con la mano buscando objetos o costuras que puedan producir una lesión.
  • Es recomendable comprar el calzado a última hora de la tarde y utilizar el calzado nuevo de forma progresiva en los siguientes días alternándolo con zapatos más usados.
  • Utilizar calcetines de algodón, lana o hilo sin costuras ni dibujos, que no aprieten y cambiarlos a diario.

 

PREVENIR RIESGOS
  • Evitar caminar descalzo, incluso en la playa o en la piscina.
  • Aplicar crema de protección solar en los pies ante cualquier exposición solar.
  • No usar fuentes de calor o frio de forma directa en los pies (bolsas de agua, braseros, manta eléctrica, radiadores, estufas…) que puedan ocasionar quemaduras sin darse cuenta.
  • Si presenta callos, grietas, durezas, uñas encarnadas, ampollas, rozaduras o cualquier lesión acuda a un profesional sanitario para su valoración y tratamiento.

 

Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta

Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes

 

Fotografía: Ariadna Creus y Àngel García (Banc d’Imatges Infermeres)

Qué hacer ante la picadura de una garrapata

Qué hacer ante la picadura de una garrapata

Las garrapatas son parásitos que habitan en animales y pueden picar a humanos. Las garrapatas se alimentan de sangre.

A través de su picadura, pueden transmitirnos enfermedades infecciosas. Una de las enfermedades más graves es la Enfermedad de Lyme, que produce fiebre, dolor de cabeza, fatiga y cuadros neurológicos.

Pueden ser grandes como la cabeza de una chincheta o pequeñas y, por tanto, difíciles de ver.

DÓNDE PODEMOS ENCONTRAR GARRAPATAS

Se encuentran en el suelo, ocultas entre las hierbas, arbustos…También pueden estar adheridas a animales.

La mayoría de ellas están activas en los meses cálidos, desde la primavera a otoño. Pero algunas especies también se pueden encontrar en invierno.

CÓMO NOS PODEMOS PROTEGER

Cuando salgamos al campo, al monte o realicemos actividades al aire libre, sería conveniente seguir una serie de recomendaciones:

  • Utilizar ropa de manga largas y pantalón largo, y a poder ser de color claro (para localizarlas fácilmente).
  • Evitar calzado abierto, procurando botas cerradas y con el calcetín por encima de los pantalones.
  • Caminar por el centro de los caminos.
  • Evitar sentarse encima de vegetación.
  • Utilizar repelentes autorizados.
  • Los animales de compañía deben estar correctamente desparasitados.
REVISIÓN DE LA PIEL

Tras regresar del campo es importante explorar nuestro cuerpo y el de los animales de compañía. La finalidad es detectar si nos ha picado alguna garrapata.

Revisar sobre todo axilas, ingles, cabello, detrás de las rodillas, orejas, ombligo, cintura. Las garrapatas prefieren los lugares húmedos y calientes.

Si se visualizan en las primeras horas, el riesgo es menor.

CÓMO EXTRAER UNA GARRAPATA

Evitaremos métodos populares como quemarlas, usar aceite, alcohol, vaselina…tirar de ellas.

Si ha intentado quitar la garrapata y se ha quedado la cabeza incrustada, se debe acudir a un centro sanitario, donde existen unas pinzas especiales para realizar una extracción segura.

De la misma forma, existe un protocolo sanitario, con una serie de recomendaciones médicas, en relación a la picadura de la garrapata, y la necesidad de control, desinfección y profilaxis.

Es necesario que durante el mes siguiente se observe el lugar de la picadura y si aparecen síntomas como fiebre, dolor o molestias musculares, se acuda a un centro sanitario. En este caso, el tratamiento será antibiótico.

 

Beatriz Ágreda Lizáldez
Marta Martínez de Goñi Pérez
Enfermeras del Consejo Sanitarío (SNS-Osasunbidea)

 

Fuentes

 

Fotografía: Pixabay / JerzyGorecki