Cuidados de los dientes en niños

Cuidados de los dientes en niños

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE MANTENER SANOS LOS DIENTES DE LECHE, SI SE LES VAN A CAER?

Lo primero que debemos saber es que una boca libre de caries en la infancia está relacionada con una boca sana en la edad adulta. Si existe una infección en los dientes de leche, los dientes permanentes (que se encuentran  debajo), se pueden ver afectados. Además,  los dientes de leche sirven para que  mastiquen bien, hablen correctamente, mantener el lugar de los dientes permanentes, etc.

 

¿CUÁNDO DEBO EMPEZAR CON LA LIMPIEZA DE LA BOCA DE MI HIJO/A?

¡Muy sencillo y fácil de recordar! Debemos comenzar una vez que haya salido el primer diente de leche y, al menos, dos veces al día. Hay que tener en cuenta  que los niños hasta los 7-10 años no tienen la habilidad suficiente para realizar una higiene bucal eficaz solos; además del riesgo de que se traguen la pasta, pongan una cantidad inadecuada en el cepillo… por lo que es responsabilidad de los padres o cuidadores supervisar y repasar el cepillado.

 


¿QUÉ PASTA DE DIENTES DEBO USAR?
  • En niños entre 6 meses (o la erupción del primer diente) y 3 años, cepillar los dientes con una pasta dental de 1.000 partes por millón (ppm); poniendo en  el cepillo el tamaño de un “grano de arroz seco”.
  • Para niños entre 3 y 6 años, cepillar los dientes con pastas dentales con 1.000/1.450 ppm aumentando la cantidad de forma progresiva hasta tamaño “guisante”.
  • A partir de los 6 años, utilizar una pasta de dientes de 1.450 ppm de flúor y tamaño “guisante”.

Las ppm (partes por millón de flúor), aparecen indicadas en la parte de atrás de las pastas infantiles, junto con los ingredientes. Frecuentemente nos encontraremos con el problema de que algunas de ellas no están actualizadas y puede poner “a partir de los 2 años por ejemplo” cuando realmente están indicadas desde la aparición del primer diente.

 

¿POR QUÉ CON FLÚOR?

El flúor tópico es una excelente herramienta para proteger al esmalte del ataque bacteriano y reducir el riesgo de caries de los niños. Por lo tanto, las sociedades de odontopediatría recomiendan que siempre sean pastas fluoradas.

Poniendo la cantidad y concentración adecuada, no hay ningún riesgo, aunque no se sepan enjuagar o se traguen esa pequeña cantidad.

 

¿CUÁLES SON LAS MEDIDAS PREVENTIVAS MÁS EFICACES PARA EVITAR LAS CARIES?
  • Cepillado de dientes, al menos 2-3 veces al día; haciendo hincapié en el de la noche.
  • No endulzar nunca el chupete ni tetinas.
  • No ofrecer zumos, evitar productos azucarados.
  • Enseñar a nuestros pequeños a utilizar seda dental y a cepillarse la lengua.
  •  Acudir al odontopediatra de forma rutinaria desde el primer año de vida.

 

Irene Velasco Huici
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Enfermeras especialistas en Pediatría.

Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)


Fuentes

Consejos para una correcta higiene del sueño

Consejos para una correcta higiene del sueño

El sueño es una necesidad básica del ser humano, es completamente necesario para restablecer nuestro organismo a nivel físico y mental.

Hay que tener en cuenta que no solo es importante dormir, sino hacerlo las horas necesarias y que el sueño sea de calidad, es decir, que resulte reparador y nos permita llevar a cabo las actividades de nuestro día a día.

Las necesidades de sueño son diferentes entre las personas y dependen de muchos factores como la edad, el estado de salud, el estado emocional, el consumo de sustancias excitantes… En definitiva, no todos dormimos igual ni necesitamos la misma cantidad, pero como norma general podríamos decir que los niños necesitan dormir entre 9-12 horas y los adultos entre 7-9 horas.

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes y consiste en la dificultad para dormirse a pesar de estar cansados, de dormir las horas necesarias o de tener un sueño profundo y reparador. Como consecuencia de este problema se puede presentar somnolencia durante el día, cansancio, falta de concentración y atención, disminución de la memoria, alteraciones del estado del ánimo, mayor riesgo de accidentes, etc.

RECOMENDACIONES

Para mejorar la calidad del sueño y conseguir un adecuado descanso se pueden seguir estas recomendaciones:

  1. Evitar las sustancias como el café, té, alcohol y tabaco especialmente varias horas antes de dormir.
    La cafeína, la teína y la nicotina son estimulantes del sistema nervioso central y alteran el sueño. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, por lo que puede ayudar al inicio del sueño, pero luego provoca despertares a lo largo de la noche.
  2. Mantener un horario regular para irse a dormir y para levantarse.
  3. Evitar estar en la cama “dando vueltas” y pensando que no se puede dormir. Si no se consigue conciliar el sueño tras 30 minutos es preferible levantarse, ir a otra habitación y hacer alguna actividad que no suponga mucha estimulación. Cuando aparezca el sueño de nuevo, volver a la cama. Se trata de asociar la cama al hecho de dormir y hacerlo lo antes posible.
  4. Procurar hacer una cena ligera una o dos horas antes de acostarse. Evitar irse a dormir con hambre, pero también tras una comida copiosa ya que ambas cosas pueden alterar el sueño.
  5. No tomar muchos líquidos hacia el final de la tarde y por la noche para no tener que levantarse varias veces al baño durante la noche.
  6. Evitar el uso de ordenador, móvil o tablet dos horas antes de ir a dormir y menos utilizarlos en la cama. La luz de este tipo de pantallas puede aumentar nuestro estado de alerta y dificultar el sueño.
  7. Fomentar un ambiente agradable en el dormitorio: buena temperatura, cama, almohada y ropa cómodas, habitación oscura y poco ruido.
  8. Crear una rutina para antes de ir a dormir y repetirla todas las noches. Se pueden incluir actividades como: lavarse los dientes y ponerse el pijama, escuchar música tranquila, darse una ducha caliente, algún ejercicio de relajación o respiración…
  9. Realizar ejercicio físico durante el día, pero no realizarlo unas 2-3 horas antes de dormir, sobre todo si es de alta intensidad, ya que puede activarnos en vez de ayudar a dormir.
  10. Evitar las siestas largas. Es preferible que no duren más de 20-30 minutos y sean después de comer.
  11. Resolver las preocupaciones fuera de la cama. Puede resultar muy difícil alejar estos pensamientos de la cabeza cuando se intenta dormir, pero convendría sustituirlos por imágenes o pensamientos agradables, que nos relajen y nos permitan disminuir el estrés. Si las preocupaciones vuelven, pensar que por la mañana y tras un buen descanso podremos dar con mejores soluciones.
  12. No automedicarse. A veces, la medicación puede parecer la solución más rápida y fácil para dormir, sin embargo, debería reservarse para casos en los que otras recomendaciones no han sido efectivas y siempre bajo supervisión de un profesional sanitario.

 

Cristina Areta Cuesta
Laura López Suárez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes

 

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Cuidar y cuidarse

Cuidar y cuidarse

Cuidar a personas con enfermedades que ocasionan dependencia es una tarea compleja que incluye actividades variadas: cuidados básicos (cocinar, limpiar…), sanitarios (curas, medicación, movilización…), cuidado de las relaciones, del ambiente, apoyo emocional… De alguna manera, conlleva un exceso de tareas y una sobrecarga emocional que suele afectar a la propia vida. También puede constituir, para quien cuida, una experiencia de desarrollo personal y satisfacción.

CONSECUENCIAS EN LA SALUD DE LA PERSONA CUIDADORA

Muchas personas desean cuidar a su familiar en el domicilio, sin embargo, diversos factores sociales dificultan enormemente esta tarea: personas cuidadoras envejecidas, familias reducidas, incorporación de la mujer al mercado laboral, coste de los cuidados formales… Normalmente es una única persona la que asume la mayor parte de la responsabilidad de los cuidados, suele ser: mujer, de entre 45 y 65 años, casada, comparte domicilio con la persona cuidada, etc. Aunque esto está cambiando en los últimos años hacia un mayor reparto entre los y las familiares del cuidado y de las responsabilidades.

Se ha visto que las consecuencias del cuidado en la salud de las personas cuidadoras pueden ser: cansancio, deterioro de la salud, no disponer de tiempo para sus autocuidados, sentimientos de depresión, toma de medicación…

Es importante procurar un equilibrio entre cuidar y cuidarse.

ESCUELA DE SALUD NAVARRA Y ESCUELA DE CUIDADOS

La Escuela de Salud Navarra coordinada desde el Instituto de Salud Pública, está formada por la Escuela de Madres y Padres, Escuela de Mayores y Escuela de Pacientes. Esta primavera ha ampliado su oferta de actividades creando la Escuela de Cuidados.

Dicha escuela pretende apoyar a quienes cuidan para que lo hagan lo mejor posible y, al mismo tiempo, cuiden de su propia salud y bienestar.

El profesorado está compuesto por profesionales del ámbito social y sanitario, así como por personas cuidadoras expertas, intentando sumar los saberes profesionales y los de las propias personas.

Se ofertan dos talleres, que se imparten en toda la geografía de Navarra:

  • Uno dirigido a quienes cuidan de personas con Alzheimer y otras demencias.
  • Otro para personas que cuidan de otras con alguna dependencia.

Existe más información disponible acerca de la Escuela de cuidados o de la programación actual de los talleres en: http://escueladecuidados.navarra.es/

 

Amaya Aguas Torres
Natalia Lafuente Larrañeta
Luisa Iribarren López

Enfermeras
Sección de Promoción de la Salud y Salud en todas las Políticas (ISPLN)
Osasuna Sustatzeko eta Politika guztietan Txertatzeko Atala (NOPLOI)

 

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Síndromes geriátricos

Síndromes geriátricos

Los síndromes geriátricos son un conjunto de cuadros, signos y síntomas que presentan los pacientes geriátricos especialmente después de los 80 años. Están causados por el deterioro de los órganos y sistemas, y por la respuesta de estos ante enfermedades comunes. Aumentan la vulnerabilidad de la persona y generan, en muchos casos, incapacidad funcional y social, afectando negativamente a la percepción de calidad de vida del paciente geriátrico y de su entorno de cuidados.

Los síndromes geriátricos se interrelacionan entre sí. Una acción puede influir positiva o negativamente en varios síndromes geriátricos y la aparición de uno puede, a su vez, desencadenar otros. 

La manifestación de complicaciones puede prevenirse y/o minimizarse si se realiza un diagnóstico correcto, mediante una valoración integral y con un abordaje multidisciplinar, colocando a la persona mayor en el centro para preservar su dignidad y autonomía.

CUATRO GRANDES SÍNDROMES

Aunque han sido definidos una gran variedad de síndromes, existen cuatro denominados grandes síndromes geriátricos:

  • Inmovilidad: disminución en la capacidad de movilización, trasferencia y/o desplazamiento debido a problemas físicos, funcionales o psicosociales, en mayor medida de manera involuntaria.
  • Inestabilidad/caídas: Precipitación al suelo que conlleva o no pérdida de conciencia. Se produce en mayor medida en ambiente hospitalario. 
  • Incontinencia: pérdida involuntaria de orina y heces. Genera un problema de salud a nivel físico, económico y social. Las personas con incontinencia a menudo viven su situación con vergüenza y no solicitan ayuda sociosanitaria para su tratamiento.
  • Deterioro cognitivo: disminución o pérdida de las capacidades cognitivas de manera ocasional o permanente, en personas que previamente la poseían intacta.

 

Carmen Urbano Rico
Bruna Pratsobreroca Andreu
Enfermeras Internas Residentes (EIR) de Geriatría. UDM de Geriatría-Hospital Universitario de Navarra

 

Fuentes

 

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Enfermedades de transmisión sexual

Enfermedades de transmisión sexual

Las enfermedades de transmisión sexual o ETS son infecciones que se contagian de una persona a otra a través del sexo vaginal, anal u oral, y también de una madre infectada al hijo durante el embarazo o parto.

Son causadas por bacterias (gonorrea, sífilis, clamidia), por parásitos (tricomoniasis, sarna, ladillas) o virus (herpes genitales, hepatitis B, VIH, verrugas por virus del papiloma humano).

 

SÍNTOMAS

Muchas de las ETS no dan ningún síntoma, pero eso no significa que no se esté infectado y contagiando a otras personas al tener relaciones sexuales.

Algunas manifestaciones:

  • Sensación de quemazón o picor en los genitales.
  • Secreción vaginal o uretral espesa, maloliente o purulenta.
  • Dolor en la pelvis, al orinar o con las relaciones sexuales.
  • En personas que tienen relaciones sexuales anales: dolor rectal o secreción de
  • moco, pus o sangrado.
  • Úlceras, heridas o ampollas en los genitales, zona perianal o boca.
  • Sangrado por la vagina sin tratarse de la menstruación o tras la relación sexual.

 

FACTORES DE RIESGO
  • Tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin preservativo.
  • Elevado número de parejas sexuales.
  • Tener sexo bajo la influencia de alcohol y drogas.

 

PREVENCIÓN
  • Abstinencia de relaciones sexuales o siempre con la misma persona y que no
  • esté infectada.
  • Utilizar preservativo (no usar un lubricante a base de aceite, como vaselina, con un condón de látex. Los condones hechos de membranas naturales no son recomendables porque no son tan efectivos para prevenir las ETS).
  • Utilizar protectores dentales para el sexo oral.
  • Vacunarse para el virus del papiloma humano, hepatitis A y B.
  • En la prevención primaria contra las ETS es fundamental la educación sexual. 

 

TRATAMIENTO

Es importante tratarlas para evitar complicaciones como infertilidad, esterilidad, cáncer de cérvix, enfermedad inflamatoria pélvica… etc.

Se tratan con antibióticos, antivíricos o cremas y lociones, según su causa.

 

Beatriz Pierola Ruiz de Galarreta
Alvaro Cabañas Oter
Enfermeras. Hospital Universitario de Navarra.

 

Fuentes

  • Workowski KA, Bolan GA, Centers for Disease Control and Prevention. Sexually transmitted diseases treatment guidelines, 2015. MMWR Recomm reports Morb Mortal Wkly report Recomm reports [Internet]. 2015 Jun 5;64(RR-03):1–137. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26042815
  • Barrow RY, Ahmed F, Bolan GA, Workowski KA. Recommendations for Providing Quality Sexually Transmitted Diseases Clinical Services, 2020. MMWR Recomm reports Morb Mortal Wkly report Recomm reports [Internet]. 2020;68(5):1–20. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31899459
  • Pearson WS, Kumar S, Habel MA, Walsh S, Meit M, Barrow RY, et al. Sexually transmitted disease clinics in the United States: Understanding the needs of patients and the capabilities of providers. Prev Med (Baltim). 2021;145.
  • Kirby D, Short L, Collins J, Rugg D, Kolbe L, Howard M, et al. School-based programs to reduce sexual risk behaviors: A review of effectiveness. Public Health Rep. 1994;109(3).
  • Holmes KK, Levine R, Weaver M. Effectiveness of condoms in preventing sexually transmitted infections. Vol. 82, Bulletin of the World Health Organization. 2004.